Sobres de papel: ¿siguen teniendo importancia en 2020?

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La tecnología avanza a pasos agigantados. Si comparamos cuales eran nuestros hábitos diarios hace escasamente una década con los actuales, el vértigo que provoca tantos cambios en tan poco tiempo nos hace ser conscientes de como ha sido la evolución de nuestras costumbres, provocada principalmente por la escalada de avances tecnológicos.

Un claro ejemplo lo tenemos en la evolución de las comunicaciones en el último par de décadas. En estos años, hemos pasado del teléfono fijo y el correo postal como forma principal de contacto no presencial al teléfono móvil, el correo electrónico y, últimamente, la mensajería instantánea com rutina para hacer llegar nuestros mensajes a sus destinatarios.

Uno de los elementos que más han sufrido en esta proceso es el correo escrito y, con él, los sobres de papel. De ser el protagonista casi exclusivo en las comunicaciones personales a lo largo de más de dos siglos, las cartas han visto como su uso ha quedado relegado a ocasiones especiales en las que el “toque personal” cobra especial relevancia. Invitaciones, felicitaciones de cumpleaños, un regalo especial,… En estas situaciones, la carta tradicional, el sobre y el papel, recuperan su esplendor pasado y convierten una acción ordinaria en todo un acontecimiento extraordinario.

Por otro lado, las empresas siguen confiando en el tradicional correo postal y es ahí donde los sobres se desenvuelven como pez en el agua sin que una alternativa consiga desbancarles de su puesto. Multitud de formas, colores, acabados, gramajes y calidades otorgan al usuario un sinfín de posibilidades entre las que elegir la más idónea en función de las necesidades del momento. Envíos protocolarios, desenfadados, comerciales, promocionales o informativos que marcan la diferencia cuando la elección del sobre es la correcta para la ocasión.

Ventajas que ofrecen los sobres de papel

Variedad de posibilidades. Como decíamos antes, existe una gran variedad de modelos, formatos, estilos, calidades,… El amplio abanico de posibilidades nos permite que en cada momento elijamos la opción perfecta.

Capacidad de personalización. El sobre es un elemento fácil de personalizar para hacer de él un elemento único. Bien mediante la impresión en artes gráficas, o por la “customización” desde una impresora doméstica o, incluso un manipulado artesanal, podemos dar a nuestros sobres el aspecto que deseamos plasmando en él toda nuestra creatividad y personalidad.

Confidencialidad. A pesar de su sencillez, el sobre garantiza la confidencialidad de su contenido y en caso de ser manipulado, podremos percatarnos fácilmente de ello, si antes estuvo correctamente cerrado.

Los envíos en sobres siguen siendo un sistema de comunicación económico. Sí, sabemos que la mensajería instantánea es gratuita, pero enviando cartas por correo postal no tenemos que entregar nuestros datos personales a cambio de la gratuidad del servicio. Además, el precio de un envío ordinario aún tiene un coste razonable.

Qué tienes que tener en cuenta al comprar tus sobres de papel

Si vas a adquirir tus sobres para hacer envíos postales, en primer lugar deberías tener en cuenta el tamaño, pues debes saber que hay medidas normalizadas que hacen que el envío sea más económico con estos formatos. Dicho de otra manera, si el sobre que eliges para el envío no tiene unas medidas “normales”, la tarifa postal será mayor.

Una vez visto el formato, también es importante el modelo de sobre. Básicamente debes fijarte en dos distinciones: si lleva ventana o no, y si es encolado o humectante. El sobre con ventana es perfecto para envíos mecanizados en los que los datos del destinatario se imprimen en el papel interior, sin embargo, el modelo sin ventana le da un aire más personal al envío. En cuanto al cierre, la comodidad del adhesivo hace que muchos se decanten por él, aunque hay quien prefiere humedecer la banda de goma que recubre la solapa para proceder al cierre del envío como último paso de un ceremonial que perdura en el tiempo tras siglos de historia.