Cinco monumentos que puedes visitar en Badajoz los fines de semana

Puerta de Palmas

Visitar los monumentos de la ciudad, una de las propuestas que te ofrece Badajoz los fines de semana

Con la entrada en fase 2 de la desescalada, el Gobierno autorizó la apertura al público de monumentos para su visita, eso sí, con medidas concretas que garanticen el control de acceso de los visitantes con total seguridad y el mínimo riesgo de contagios por la expansión de la COVID-19.

Desde entonces, concretamente el día 6 de junio, se retomaron las visitas a aquellos monumentos que disponen de un control de acceso y que solo están abiertos al público los fines de semana y en ocasiones especiales

Estas visitas, que afectan a siete monumentos de la ciudad, se hacen desde entonces de forma individual o con convivientes y con las necesarias medidas de seguridad. Así que, si aún no conoces en profundidad estos espacios o quieres repetir visita, hemos seleccionado cinco de estos siete monumentos para contarte que hace de cada uno de ellos una experiencia turística de la que tienes que disfrutar.

Puerta de Palmas

La primera recomendación que te hacemos es la de nuestro símbolo más querido, sin duda, el monumento más representativo de la ciudad. Visita obligada para todos los que visitan la ciudad e imprescindible para los pacenses que quieren conocer más sobre el pasado de la localidad.

Ubicada a los pies del Puente de Palmas, el visitante encuentra esta puerta flanqueada por dos sólidos torreones cilíndricos coronados de almenas, a cuyo interior se puede acceder cuando el monumento está abierto. Medallones, y otros elementos decorativos de estilo renacentista como el escudo imperial de Carlos V, son algunas de las curiosidades que no dejan indiferente a quien aprecia el gusto por el detalle. También es característica su terraza y triple hornacina en la cara que da a intramuros.

El interior de uno de sus torreones alberga un pequeño espacio museístico en el que se explica el origen y función de este monumento que data del s. XVI.

Un dato curioso, que quizás no conozcas, es que durante un tiempo fue conocida como “Puerta Nueva“, hasta que tal denominación pasó a corresponder a otra entrada abierta posteriormente.

Fachada intramuros de la Puerta de Palmas. Foto: Nicolás Lavado

Torre de los Acevedo

Otro lugar de interés es la Torre de los Acevedo también conocida como Torre del Obispo pues se pensaba que formaba parte del Palacio Episcopal. Se trata de una torre de mampostería de piedra y sillería, de planta cuadrangular y destaca que en uno de los lados de la torre tiene una ventana bilobulada. En la parte alta conserva la bóveda que sirve de asiento a la terraza.

Como dato histórico, la torre se levantó entre los siglos XV y XVI como casa fuerte de una familia noble. La casa de los Acevedos, una vez que perdió su carácter residencial, fue habilitada como almacén para la artillería y después como convalecencia del hospital militar situado frente a ella.

La torre resultó muy afectada por los sitios de 1811 y 1812 y ha sido restaurada la última vez en 2018, en esta última ocasión se preparó la torre para acoger la visita de los turistas. En el interior se ha frenado el deterioro y se ha colocado una estructura de madera e hierro separada de las paredes para subir a dos niveles y una escala para alcanzar la parte superior.

Terraza de la Torre de los Acevedo. Foto: Jorge Luis Fernández @jorgegrafias

La Galería de Fusileros

Otro lugar que merece la pena visitar es la Galería de Fusileros, situada en el interior del baluarte de San Pedro. Un corredor interior, de unos 60 m, salpicado de pequeñas aspilleras, divididas en celdas, por donde disparaban los soldados encargados de cubrir el foso.

Recuperado hace pocos años, en la visita a esta galería puedes contemplar el grueso tabique se separación entre los puestos de fusileros para que, en el caso de que algún impacto de artillería abriese un boquete en cualquier zona, no se viesen afectadas las anexas de ambos lados.

Como curiosidad, tienes que saber que en este recinto abaluartado de la ciudad se construyeron varías galerías de fusileros en el último tercio del siglo XVIII según los proyectos del ingeniero Pedro Ruiz de Olano, pero en la actualidad se conservan todas menos una.

Interior de la Galería de Fusileros. Foto: Turismo Badajoz

Fuerte de San Cristóbal

Tanto si eres de Badajoz como si visitas la ciudad por primera vez, no debes dejar de visitar el Fuerte de San Cristóbal. El recinto forma parte del sistema abaluartado de la ciudad de Badajoz y está catalogado como Bien de Interés Cultural.

Levantado durante la Guerra de Restauración portuguesa, fue una de las primeras obras que potenciaron el sistema defensivo medieval de Badajoz. En la zona tuvo lugar un hecho histórico: la batalla de Gévora del 19 de febrero de 1811 y que aparece reseñada en el Arco del Triunfo de París por su victoria ante las tropas españolas.

En su interior alberga el Centro de Interpretación de Fortificaciones de la Frontera se pueden visitar sus baluartes, fosos, camino cubierto y revellín, ofreciendo además unas magníficas vistas de la ciudad.

Exterior del Fuerte de San Cristóbal. Foto: Archivo

Torre de Espantaperros

Otro de los monumentos más emblemáticos de la ciudad y que te recomendamos visitar es la Torre de Espantaperros. Su estructura monumental recuerda a la de la sevillana Torre del Oro, que aunque de mayores proporciones, quizás no sepas que es posterior a la de Badajoz y fue edificada tomando a esta como modelo.

La torre, de planta octogonal y con 30 metros de altura, está coronada por un cuerpo cuadrangular, a unos 25 metros sobre la cerca principal, al que se puede acceder tras subir unas singulares escaleras de caracol. Las vistas de la ciudad que vas a encontrar desde la altura harán que merezca la pena la visita.

Vista de la Torre de Espantaperros. Foto: Nicolás Lavado

El horario de visita de todos estos monumentos, en los meses de junio a septiembre, es de 10 a 14 horas.

* Los otros dos monumentos que completan la oferta de visitas son el yacimiento arqueológico del Alpéndiz y la Torre de Santa María